viernes 23 de septiembre de 2011

Corte Del Director (Necesario)

En el año de 1996, el cineasta mexicano Guillermo del Toro (Guadalajara, 1964) hizo público que partía a Los Angeles para realizar su primer cinta producida por un gran estudio de Hollywood.

Habían pasado apenas cuatro años desde que arrasara con los premios Ariel con su primer largometraje: La Invención de Cronos (1993, México). Llevaba bajo el brazo un borrador de guión y su inseparable libreta plagada de diseños para una nueva y muy personal versión de Frankenstein

En 1994 Francis Ford Coppola había producido: Mary Shelley's Frankenstein, que planeaba ser la pieza de acompañamiento de su cinta: Bran Stoker's Dracula (1992). Frankenstein fue dirigida y protagonizada por el entonces prometedor director y actor inglés Kenneth Branagh. Como a su ya involuntaria compañera Dracula, a Frankenstein no le fue nada mal en taquilla. Donde sí fue descuartizada fue en crítica. Y por más raro que pareciera, la posibilidad de que el cineasta mexicano recién llegado a California hiciera una nueva y atmosférica versión, cumpliendo así un proyecto largamente anhelado, no sonaba tan descabellada como podría creerse, tomando en cuenta los dos años de diferencia que tendrían un proyecto del otro.

El estudio que lo había contratado era Miramax, entonces regenteado por los hermanos Weinstein, Harvey y Bob. Miramax era responsable del nacimiento profesional, la expansión de la carrera o la importación de trabajos de gente como: Steven Soderbergh, Quentin Tarantino, Robert Rodriguez, George Clooney, Martin Scorsese, Yimou Zhang, Roberto Benigni, Todd Haynes, Anthony Minghella y Gus Van Sant, solo por nombrar a algunos. Guillermo del Toro venía a sumarse a esa creciente lista, y aquello hacía pensar que la colaboración mandaría a la estratosfera al de Jalisco

Lo cierto es que casi lo hizo abandonar su carrera para siempre.

Tomando como base el cuento de Donald A. Wollheim, con un guión escrito por el propio del Toro, revisado por Matthew Robbins, Matt GreenbergJohn Sayles y Steven SoderberghMimic, estrenada en 1997, viene a ser esa revisión de Frankenstein que del Toro jamás planeó, pero que acabó haciendo. Su tema central de: no jodas con la madre naturaleza, parece calcado de la celebre adaptación de la novela realizada por James Whale en los treinta. Buscando erradicar una enfermedad que está cobrando la vida de muchos niños en Manhattan, y que es transmitida por las cucarachas, la doctora Susan Tyler (Mira Sorvino), asistida por el doctor Peter Mann (Jeremy Northam), logran crear un bicho mutante llamado La Camada de Judas. Ese bicho es capaz de producir una sustancia que solo mata a las cucarachas. Tyler, a pesar de sus reservas por las consecuencias de acabar de una vez por todas con tan molestos bichos, suelta a sus judas, que van genéticamente programados para morir en unos meses sin que puedan reproducirse. En efecto, la enfermedad acaba, también las cucarachas. La doctora Tyler es condecorada y hasta se casa con el doctor Mann. El futuro parece brillante para todos.

Pasan tres años. Ni Tyler ni Mann han podido tener hijos y la ciudad ha olvidado la tragedia y a sus salvadores. Una noche, ella, que trabaja en una universidad, recibe de parte de unos niños que se encargan de buscar insectos raros en las estaciones de metro y en los drenajes, a un extraño bicho que jamás había visto. Estudiándolo descubre que se trata de uno de sus judas, pero no de esa primera generación que ella creo: la evolución que tiene enfrente incluye un gran tamaño, comportamiento agresivo, además de un gusto por la carne humana. Mientras, su esposo asiste a unos policías en la investigación de varias desapariciones ocurridas en metros y túneles peatonales, descubriendo la intervención de un extraño personaje que parece tener un cuerpo espigado, sombrero y gabardina. Un extraño personaje que quizá no sea humano.

La producción de Mimic estuvo plagada de roces y peleas entre del Toro y Bob Weinstein. Desde la apresurada decisión de convertirla en un largometraje, luego de que se había planeado como un cortometraje que, junto a otros dos (Impostor de Gary Fleder, que adaptaba a Philip K. Dick; y Alien Love Triangle de Danny Boyle), conformarían un omnibus film de ciencia ficción llamado Light Years; hasta la defensa de su gótica visión, que culminaría presentando el mismísimo fin del mundo o, mejor dicho, el siguiente capítulo en cuanto a la evolución. Weinstein quería más acción, más sustos y más sangre sin que nada de ello viniera a cuento. La historia se centraba de nueva en las consecuencias de quererse volverse Dios, atentando contra la naturaleza ¿Qué tenía que ver con acción y los salpicones de sangre? A espaldas de del Toro, Weinstein trajo a Robert Rodriguez, que entonces preparaba su propia cinta de ciencia ficción y horror esa sí plagada de acción, sustos y sangre: The Faculty, para re-filmar varias escenas según sus especificaciones. Para colmo, es durante la grabación de esta película que sucede el desagradable secuestro de su padre en México.

Al final, una edición con la que nunca quedó conforme es la que es presentada y vapuleada por la crítica, aunque no tan ninguneada por el público. Del Toro se niega a promocionar la cinta y antes de quedarse en Estados Unidos para levantar un nuevo proyecto, decide mejor irse a España y allá levantar su nuevo proyecto. 

Cuatro años después de esa traumática experiencia, presenta una cinta que planeaba hacer en México con trasfondo de la Guerra Cristera, pero que acabó en medio de la Guerra Civil: El Espinazo del Diablo. Obvio: del Toro no dejó su carrera como cineasta y el resto es historia.

La nota es que se acaba de dar a conocer que luego de que los Weinstein dejaran Miramax, muchas de sus necedades han logrado librarse de su yugo. Entre ellas Mimic.

Del Toro ha re-editado Mimic. Así que para este 27 de septiembre conoceremos por fin cuál era su visión. O bueno, lo más cercano a esa película que tenía en mente.

Pocos cortes del director han sido tan necesarios como el de Mimic.



Atentamente, el Duende Callejero...

3 Personajes célebres que aún no mueren, opinaron...:

J Luis Rivera dijo...

A lo mejor no es la gran obra ni el mejor director, pero a mi si me da muchisima curiosidad como era "Cherry Falls" antes de que le quitaran el gore y sexo (que eran el punto de la película) para que le aprobaran el rating tras 4 intentos fallidos.

El Duende Callejero dijo...

Pues el problema, entiendo, con Cherry Falls fue que USA Network la produjo (se planeó como película para TV). Pero Geoffrey Wright se tomó sus libertades creativas, y quedó tan violenta que, la verdad, tuvo que ser super censurada.

Y más que su director's cut, lo que tiene es su versión unrated (es la misma película, pero con todo lo que se quitó o resumió, completo... No es una "nueva edición o versión" como Mimic u otras).

Entiendo que nuestra versión, esa de "Corre... No Grites", es la misma que se presentó en Estados Unidos. Sin embargo, si ves la edición española, esa está uncut (es al de 100 y tantos minutos).

Joel Meza dijo...

¿Robert Rodríguez? Eso explica las escenas de acción, que no me sonaron a del Toro cuando la ví en el cine.