jueves 9 de junio de 2011

O Ganas O Mueres...

Tal parece que uno de los eventos cinematográficos del año otra vez no se estará proyectándose en ninguna sala cinematográfica. Eso ya debe calificar como una costumbre.

Basado en el primer libro de la serie A Song of Ice and Fire, escrita por el norteamericano George R. R. Martin, y compuesta hasta el año pasado por cuatro libros y una novela corta (este año se edita el quinto libro), Game of Thrones, anunciada como la primer superproducción de corte fantástico cuya gestación de cinco años estuvo a cargo del guionista y también novelista David Benioff, además del productor y guionista D. B. Weiss, para ese canal de la televisión de paga que dice no ser solamente un canal de televisión de paga, HBO, llega para hacer que hasta este mal televidente que llevo dentro esté pegado a la pantalla esperando cada una de esas diez horas dispersas en esos diez domingos que desde el pasado 17 de abril corresponden a la primer temporada.

La saga cuenta la historia de Westeros, un continente en el que las estaciones del año se rigen por leyes propias, pudiendo un verano durar diez años y un invierno toda una vida

En Westeros, el gobierno es de corte medieval, con reyes, príncipes y princesas, casas nobles y demás ralea. Se dice que alguna vez hubo magia y hasta se habla de dragones, que quedaron extintos por la mano del hombre y cuyas osamentas están escondidas en los calabozos del palacio del rey. En suma, el total de las casas nobles (familias) es de siete. De ahí que al reino completo se le conozca también con el nombre de Siete Reinos, con su capital en Desembarco del Rey.

Al norte del reino, los Westeros construyeron como única protección contra los salvajes que siglos atrás los invadieron, el Muro. Erigido con magia y hielo, de más de 200 metros de altura y con más de 500 kilómetros recorriendo el reino de este a oeste, el Muro es custodiado por la Guardia de la Noche, una hermandad guerrera y célibe en la que la deserción significa la muerte.

Los Siete Reinos alguna vez fueron independientes, hasta la llegada de Aerys Targaryen Segundo, de la casa Targaryen, por cuya sangre, dicen, corría sangre de dragón. Aerys fue un rey al que acabaron apodándole El Loco debido a que enfermó de poder y decidió unificar a las siete casas en una mediante masacres, torturas y violaciones, desencadenando una sangrienta insurrección que convirtió a simples ganaderos y agricultores en guerreros.

La historia que se narra en el primer libro y en la primer temporada, y que le lega su nombre a la serie entera: Game of Thrones, ocurre 17 años después de que la insurrección contra Targaryen logró derrocarlo y exiliar a sus últimos descendientes.

Las cosas no han mejorado en nada en Westeros. El rey Robert Baratheon (Mark Addy), que en principio fue visto con ese cambio por todos deseados, pero que con el pasar del tiempo quedó como otra promesa rota, ganándose de inmediato el apodo del usurpador, tiene al reinado en crisis. Alcohólico y decadente luego de tantas conspiraciones cercanas y lejanas, iniciadas por su propio hermano menor e importante miembro del Consejo del Rey, Renly Baratheon (Gethin Anthony), y secundadas por su propia esposa: la reina Cersei Lannister (Lena Headey), el rey Robert debe lidiar ahora la sorpresiva muerte de La Mano del Rey, Jon Arryn, no solo su mano derecha y ejecutor de sus órdenes, sino quien verdaderamente gobernaba los Siete Reinos.

La necesidad de encontrar un remplazo de confianza, hace que Robert y los miembros más importantes de su corte viajen durante tres meses hasta la distante Inverlandia, hogar de la casa Stark, encabezada por Eddard Stark (Sean Bean), viejo compañero de armas en la insurrección que lo llevó al trono, para pedirle que se convierta en la nueva Mano del Rey y de paso, para afianzar el vínculo entre las familias, pedirle la mano de la mayor de sus hijas, Sansa Stark (Sophie Turner), para su hijo mayor y heredero, el príncipe Joffrey Baratheon (Jack Gleeson).

Como en vida, Jon Arryn fue cuñado de Catelyn Stark (Michelle Fairley), esposa de Eddard, su hermana, Lyssa Arryn (Kate Dickie) pide a Eddard que acepte el cargo para que investigue su muerte debido a que ocurrió literalmente de la noche a la mañana, justo cuando realizaba una investigación de la que solo decía repetidamente: la semilla es fuerte.

Lo sabemos de inmediato: el secreto que Arryn encontró es que los tres hijos del rey Robert, herederos de los Siete Reinos, son en realidad hijos de la relación incestuosa entre la reina y su hermano, el escudero real y asesino del rey LocoJaime Lannister (Nikolaj Coster-Waldau). La pareja ha mantenido su relación en secreto, eliminando a todo aquel que va enterándose sin importar que sean la tal Mano del Rey o un niño de diez años: Bran Stark (Isaac Hempstead-Wright), de los hijos menores de Eddard que durante la visita de la corte a Inverlandia los descubre y sufre las consecuencias.

Mientras, cruzando el mar estrecho, en Essos, continente libre y salvaje, los dos últimos Targaryen: la princesa Daenerys (Emilia Clarke) y el príncipe Viserys III (Harry Lloyd), se alían, mediante la boda de la princesa, con Khal Drogo (Jason Mamoa), líder de la poderosa tribu de guerreros llamados los Dothraki, con los que quieren cruzar el mar estrecho y reclamar su reino al usurpador.

Y más allá del Muro, Los Caminantes Blancos, unos monstruos míticos que se creían extintos, están dando seña de haber regresado. Las matanzas que los exploradores de la Guardia de la Noche han ido encontrando, y que han obligando que muchos salvajes de las frías tierras del norte se arriesguen a cruzar el Muro, desafiando a la Guardia y violentando los caminos de los Siete Reinos, no dejan ninguna duda de ello.

El invierno se aproxima. Ese es el lema de la casa Stark y eso es lo que se viene encima de los Siete Reinos de Westeros.

Un invierno del que se dice que durará diez años y que marcará a toda una generación.


Y cuando se juega el juego del trono, o se gana o se muere... No hay puntos intermedios.

En efecto, aunque la trama se sitúe en un reino fantástico y la carga de sexo y violencia esté a la altura de los estándares a los que HBO acostumbra en cada una de sus series, no resulta difícil encontrar una lectura política que puede justificar su éxito tanto en público como en crítica.

Sumándole a eso, están las interpretaciones tanto de Addy, que logra conmover e impacientar por partes iguales como ese héroe roto en cuyos cansados hombros descansa un reino que se cae en pedazos, como del simplemente genial Peter Dinklage como Tyrion Lannister, la desgracia de la casa Lannister por ser enano, que compensa con su erudición cualquier imposibilidad guerrera, y que claramente se sitúa como ese personaje cuyos ojos y oídos están registrándolo todo, desenredando las madejas de cada una de esas tramas que se van desplegando en cada capítulo, aún cuando no esté presente o llegue tarde y sin dejar a un lado su propia luchar por sobrevivir hasta de sus propia familia.

Game of Thrones es esa muestra que aún en estos tiempos, un poema épico bien contado sigue cautivándonos como en aquellos lejanos tiempos de fuego, hierro y magia.

Atentamente, el Duende Callejero...

6 Personajes célebres que aún no mueren, opinaron...:

adayin dijo...

Jajaja, creo que yo tambien tenia un televidente empedernido y aferrado. Me tiene muy enganchado la serie, pero... en estos momentos me odio bastante... y si fue accidental, aunque estupido... Yo no he leìdo la fuente original y parece que eso si sucede en la novela... pero acabo de leer un spoiler de lo que sucedio en el capitulo que emitieron en EU ayer (que van adelantados 2 capitulos) y me entro un panico y un dolor y una pena...

Chale, creo que si me lo arruine. Asumo que sabes de que hablo, pero estoy tan enojado por ser tan pinche chismoso y curioso... aayyyy que mal me caigo ...

Jajaja, ya me vine a desahogar aqui contigo. Sorry.

El Duende Callejero dijo...

Yo soy malo para ver series en la tele. Olvido los días, me ocupo, olvido las horas. Por esa razón desistí de ver The Walking Dead (y aquí la tengo, en formato casero, pero no me decido a verla aún).

Esta serie, en cambio... Otra cosa. El episodio de ayer es la onda. Y aunque ya sé de qué va la cosa hasta el tercer libro (uy, leí la primer novela el siglo pasado), igual duele (porque la verdad, la escena no tiene madre...).

Y espera, que hay un super twist entre el segundo y el tercer libro genial (que se haga esa tercer temporada).

adayin dijo...

el episodio de "la corona de oro"???? porque si te refieres a ese, ufff... disfrute enormemente esa escena, y la del juicio de combate... y la de Ned ordenando detener a la Montaña y quitarle todos sus rangos.... si esta bien de onda esta serie, la neta

El Duende Callejero dijo...

No... Por artes extrañas voy a la par que en Estados Unidos (me falta un episodio, el del domingo entrante). Hablo del Boromirazo Kool-Aid. Pinche niño patán.

José Alonso Torres dijo...

Mi estimado Duende, una de las razones para ver esta serie fue precisamente por tus comentarios, ya que sé que no eres fácilote pa convencer (mi madre diría que eres "ideático").

Tenías razón, a mí que no me gusta mucho este género, la serie me atrapó en seguida, ese final del capítulo 9 no tiene madre y se anticipan todavía intrigas mas pinches gachas. Ni modo, a aguantarse un año o ir a comprar los libros. ¿Qué te pareció el final de temporada?

El Duende Callejero dijo...

Ah... Ese final duele pues, en efecto, deja claro que uno deberá esperar un año para ver qué sigue (bueno, ya terminé el enorme tercer libro y estoy presto a leer el cuarto, pero igual "quiero verlo").