Zao aquí...
El primero de
Julio ha llegado, y las llamadas
mediáticamente (y
maniáticamente también)
elecciones intermedias, esas donde en algunos lugares se escogerán gobernadores, en otros presidencias municipales, en otros, los
menos que se creen o se ven como los
más, delegados; pero en todos lados diputados federales; ha llegado a su fin... Así lo marcó el reformado
Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (o
COFIPE, que entró en vigencia el 14 de
Enero del 2008), y así ha sido (de momento, claro... De momento... No canten victoria, que faltan cinco días francos para la elección).
Y a partir de mañana, no más spots con el
Peje lloriqueando que el mundo se acabará a menos que se le apoye votando por partidos que no son el suyo (que porque tiene un plan o
compló o lo que sea, mismo que luego se sabrá,
oh, el misterio; aunque lo único que sí se deja en claro es que el
señor que vela por los designios de los pobres, quiere a todas luces mantener un conjunto de partidos cuya única función es acrecentar el gasto público para el enriquecimiento de un verdadera
minoría rapaz); no más
Chucho haciendo el mayor de todos los ridículos políticos con esa niñita a las que, sin deberla ni temerla, tantas calamidades le han
caído; no más
cátedras de 30 segundo sobre la razón por la que el país se fue
carajo, cortesía del
PAN (ese partido que ofrece como una de las soluciones más efectivas: las pláticas en las escuelas y la revisión de mochilas... ¡Esas sí son medidas de seguridad!); no más
shock cognitivo al ver que el
Partido Verde Ecologista de México, ese que debía ser
pro-vida, promueve la pena de muerte como si fueran vales gratuitos para medicina, aunque eso de los vales tampoco sea una novedad: tanto el
ISSSTE como el
Seguro Social y otras
ONGs ya los ofrecen y no la hacen tanto de tos; no más
Jorge Kahwagi intentando defender lo indefendible mientras lanza sin sonrojo una bola de cifras que nada más no
cuadran (¿O sea que a cada becado le toca arriba de un millón, mi diputado-boxeador-empresario-ex-
Big Brother-ex-
Verde Ecologista?); no más
spots pro-selección nacional disfrazados de
spots pro-
Partido Revolucionario Institucional (aquí nadie es tonto señores de la
Federación Mexicana de Fútbol... que hasta el color del uniforme le
copiaron al
PRI)... Y no más lloriqueos del
PRI sobre cómo los vejaban, los sodomizaban, los escupían, los maldecían y
demás... Pero ellos, miren, estoicos, orgullosos, solemnes aguantando vara porque así eso significa ser el nuevo no sé qué...
Experiencia probada (¿?) y algo más...
¿Qué resta?
Cinco días de tragarnos ahora, exclusivamente, los spots de un IFE incapaz de provocar algo. Unos spots que seguramente intentará incitar o incidir (vaya palabras), a las o en las personas para que vayan a votar jurándole por lo más sagrado o impuro, que con eso de los credos no se meten, que lo del domingo será tan pero tan legal que nadie, absolutamente nadie (¿Me estás oyendo inútil... Perdón, Peje?) osará mancillar todo lo logrado con el fabuloso desempeño del Instituto... Sí, otra vez: cualquier cosa que eso pueda significar....
Ahora bien ¿Y qué fue lo que verdaderamente se logró?
Primero: la primer elección más
gris en la historia del
México moderno (sí, cualquier cosa que eso de
México moderno pueda significar). Esta fue la elección del
spot, la elección del
ahorro, la elección en la que se estrenó y probó y, obvio, se
tronó (aunque luego nadie lo reconozca), esa
arma secreta de nuestra
mil veces incipiente
democracia: el tal
COFIPE. Una elección plagada por unas campañas
secretas (¿A ver, quién anda contendiendo para diputado por cada partido?)... Unas campañas que
obviaron todo: incluyendo despertar en el ciudadano la idea de que votar es el mayor acto ciudadano que puede realizarse y sin el amparo que,
haiga sido como haiga sido, podrían robarle el voto. Unas campañas que de tan
gris hasta permitieron la exitosa incursión de sendos
animales en la
política, y de un perro, con el que me disculpo por ponerlo al mismo nivel que los dos ejemplos anteriores... Sí, el
gran Fidel... Quizá lo más cercano a la
pureza política a la que pueda llegar un
candidato aquí en
México.
Segundo: el inicio de un posible debate que ya no podrá evitarse... ¿A qué nos ha llevado o nos llevará la presente
crisis de representación por medio de partidos políticos? Si bien es cierto, en la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos dice claramente en el
Artículo 55 que cualquier ciudadano puede ser electo diputado con excepción de aquellos que prestan servicio activo en el ejercito, que sean titulares de algún organismo o sean
Secretario o
Subsecretario de Estado, o sean
Ministro o
Magistrado... O bueno, quién quiera, sin decir que deba pertenecer o a fuerzas tener un partido político que lo proponga... La
interpretación tanto de este artículo como de otros
menesteres han llevado a que la gente o no salga a votar o de plano se manifieste con
rabietas light marca la campaña encabezada por
Luis Manuel Pérez de Acha. El caso es el mismo: la gente no se siente representada, le vale un comino la elección... Le molesta la
ley seca, le molesta que lo llamen como funcionario de casilla, le molesta saber que una mera
interpretación pueda poner en el poder por tres míseros años a una persona que, por más que grite que firmará sus propuestas ante notario, no está obligado a cumplirlas pues... ¡Oh, él o ella o
eso ya cumplió con el sólo dar a conocer o leer en el estrado dichas propuestas!... Pues para que se aprueben deberán estar la mitad más uno del resto de los representantes de los partidos políticos, no del pueblo, de acuerdo (me están oyendo inútil... Otra vez perdón:
Verde Ecologista). Así que los señores diputados con una mano en la cintura y la otra donde él o ella o
eso quiera, orondamente podrán decir:
pos yo ya cumplí, pero no me hicieron caso...
Qué malos ¿no? Y listo, ahora a levantar la mano a gusto, que para eso ganan sus
$77, 745.00 pesos al mes... (más vales de despensa de $2, 780.00 pesos, y más apoyos para
Asistencia Legislativa y Atención Ciudadana (¿?) de entre $45, 786.00 y $28, 772.00... Ah... Y que no se olvide que tienen
fuero... O sea, no los pueden ni multar por pasarse un semáforo en rojo).
Tercero... Aquí sí el lado positivo de todo esto... El tal COFIPE en su Artículo 236 plantea que los partidos políticos no podrán colgar propaganda electoral en el equipamiento urbano (árboles, postes de luz o de teléfono, semáforos y demás). Eso no significa la desaparición de la basura electoral... Pero sí su reducción...
Por ejemplo... Así se ve Los Mochis Sinaloa a seis días antes de la elección...
Aunque, bueno, los pendones y mantas pueden colgarse en casas o negocios con la anuencia de los dueños de dichos lugares. Obviamente eso significa que en algunas ocasiones, los partidos y candidatos se manden... Como este ejemplo:
Y lo que sí ha relucido, otra vez por mera interpretación, son la rotulación de bardas (en el COFIPE no viene nada relativo a rotular bardas). Mismas que, como en años anteriores, dejan en claro el impresionante despliegue creativo puesto en las campañas... Ejemplos más, ejemplos menos, las bardas de Rolando Zubia, candidato del PRI... Un tipo de mensaje al que llamaremos: obvio...
... Puesto que, como bien dice ahí, si yo fuera el suplente, como lo es Socorro Calderón... Claro que Rolando Zubia tendría mi voto... Imaginemos: si le pasa algo y deja el cargo ¿Quién se hace diputado?
Por otro lado está el candidato vidente...
Él sabe cuál es el México que yo quiero... Aunque no me lo preguntara.... Genial... ¿Y saldré de mis deudas, señor Castro? Digo, ya que anda de adivino...
Mientras que hay otras bardas más... Errr... ¿Complejas? Como este, de Convergencia, que en sí mismo es una obra de arte:
Miren nada más...
Y bueno, para que comparen la genial obra... Aquí el modelo...
¡Impresionante!
También está el mensaje en la barda secreta...
La publicidad del señor del PRD trae un chiste local... Su amigo de corazón, dice su lema de campaña... Y es porque... ¡Ja, el amigo es cardiólogo!... Ingenioso ¿No? Y dicen que es buen cardiólogo... ¿Y qué tiene que andar persiguiendo el sueño de hacer leyes?
Ahora mi pregunta es: ¿Por qué los del PRD no quieren que esta barda se vea? ¿Qué esconden? ¿Será parte de un compló?
Bueno... Seguimos: También está el de Nueva Alianza...
Muy clásico... O bueno, no dice nada pues... Alguién le va a Juan Antonio Zavala Parra... Y allá abajo, sin mucha algarabía: La Educación Es la Solución ¿De qué o qué? No se sabe. Tampoco se sabe cómo querrán los del Kahwagi atraer los suficientes votos como para mantener su registro ¿O todo dependerá de la maestra?
Ahora le toca a esa oda al minimalismo que es la barda del Verde Ecologista...
Vean nada más qué uso del espacio, qué perfección a la hora de los trazos, qué mensaje... ¿El tal Lagarda '09 (curioso apellido materno), ya es Diputado Federal? No sabía... ¿O será porque no me interesó ver quién fue el diputado de mi distrito en la pasada elección federal? Un momento.... Sí sé, es ese finito que tiene una constructora que no le paga a sus trabajadores, por lo que hacen bloqueos de calles... Ya... Cómo olvidarlo. Ahora bien, regresando a Lagarda '09 (insisto, curioso apellido materno), dejara de ser unos ecologistas pro-pena de muerte, pues.
Lo cierto es que nada augura que a las bardas les sea retirado los mensajes electorales o lo que fueran, una vez que acaben los comicios. Ni el COFIPE lo dice... Ni nadie facultado se ha animado a señalarlo... Así que seguramente algunos de los ejemplos anteriores le hará compañía a esta belleza que pudo ser, pero no fue...
Si parece que el tiempo no pasa cuando se está debajo de una palma...
Y para finalizar... Un simple mensaje para todos esos cuyos nombres engalanan una de las anteriores bardas... Es un mensaje universal, desde el fondo de nuestros corazones.... Cual debe...
Sin cariño, sin rencor... Directo y sin escalas... Eso sí...
Atentamente, Zao... Con anuencia del Duende Callejero, que les manda decir que hay que votar por Abif Muñoz... O por el perro Fidel si son de Jalisco...
PD.
Sí, faltó el Partido Photoshop (el PSD, pues), pero resulta que el candidato estaba muy ocupado haciendo algo, durante toda la campaña, suponemos, pues por más que se buscó, simplemente no se encontró una barda (o algo que indicara su existencia). Tampoco del Partido del Trabajo... Aunque... ¿Ese tiene candidato en este distrito?
¡Qué calamidad! ¡Compló... La mafia quiere adueñarse de México!